Feeds:
Entrades
Comentaris

Posts Tagged ‘El País’


Milagros Pérez Oliva |EL PAÍS 

En su batalla por el voto conservador en España, Ciudadanos fomenta una peligrosa deriva. Su campaña contra los lazos contribuye a crear las condiciones para que haya violencia.
Muy a su pesar, el acto de protesta convocado por Ciudadanos en el Parque de la Ciutadella de Barcelona para protestar por la agresión que había sufrido en un oscuro episodio una mujer que retiraba lazos amarillos, se convirtió en una demostración meridiana de lo que realmente ocurre y de los propósitos que animan al partido naranja. La asistencia fue escasa, pero lo que allí ocurrió fue suficiente para darle la vuelta, como a un calcetín, al discurso que Rivera y Arrimadas tratan de imponer sobre lo que ocurre en Cataluña.
Los hechos, en esta ocasión, hablaron mejor y más claro que las palabras. Lejos del eslogan que blandían los convocantes — “Todos somos Lidia, por la convivencia i contra la violencia”—, lo que pretendía ser un acto de repudio a la supuesta intimidación de los independentistas se convirtió en una demostración de intolerancia y agresividad con la persecución y ataque a quien creían que era un cámara de TV3 y resultó ser de Telemadrid.
La convocatoria formaba parte de una campaña perfectamente calculada para establecer un relato de opresión en Cataluña con el que apuntalar la teoría de que existe una fractura social que está derivando en violencia. Su destinataria, sin embargo, no es la ciudadanía catalana, que tiene ocasión de comprobar por sí misma lo que ocurre, sino el resto de españoles, que en su mayoría no tiene referencias directas del clima real que se vive en Cataluña.
En su batalla electoral por la hegemonía del voto conservador en España, el partido de Rivera se está deslizando por una peligrosa deriva que no solo es políticamente irresponsable, sino éticamente condenable. La estrategia de la tensión que practica fácilmente puede convertirse en una especie de profecía autocumplida, pues contribuye a a crear las condiciones para que esa violencia se produzca.
Tanto en su discurso público como en el documento con el que ha pedido amparo al Defensor del Pueblo, Ciudadanos sostiene que existe un clima de intimidación tal en Cataluña que deja indefensos a los no independentistas. Que su libertad está amenazada. Unos días antes, Rivera había convocado a las cámaras para un acto que se convirtió en un llamamiento a la ciudadanía a quitar lazos amarillos. Van a tener trabajo, porque es previsible que tantos como quiten volverán a aparecer, si no más. Pero la colocación de lazos no es, como dicen Rivera y Arrimadas, una ocupación ilegítima del espacio público.
Es una protesta política que se expresa de esa forma. Todas las protestas tienen un componente de ocupación del espacio público. Podemos convenir que esta es especialmente invasiva, pero no deja de ser un ejercicio de libertad de expresión. También cuando Rivera acude con los dirigentes de su partido a Alella a retirar lazos está ejerciendo su derecho a expresar su opinión en el espacio público.
Pero no es lo mismo poner que quitar. Quien pone lazos, expresa una opinión, en este caso su protesta por el hecho de que dirigentes independentistas hayan sido procesados y enviados a prisión en un proceso judicial que no solo los independentistas cuestionan. Hasta 120 catedráticos de Derecho Penal españoles, ajenos al independentismo, consideran que no existe fundamento para la acusación de rebelión y hay que recordar que esta calificación es la base sobre la que se sustenta la prisión provisional y la inhabilitación política de los principales dirigentes del soberanismo. Colgar lazos amarillos, por mucho que moleste, no deja de ser una respuesta pacífica y prudente.
Quienes quitan los lazos también están ejerciendo su libertad, pero hacen algo más que expresar una opinión. Están impidiendo que otros expresen la suya. Y mientras lo hacen, propugnan además cambios legislativos para restringir la libertad de todos en el espacio público. Hablan de regular, pero ya sabemos que cuando desde el pensamiento conservador se utiliza la palabra regular en relación a la libertad, lo que se quiere decir es restringir.
Si en lugar de arrancar los lazos se limitaran a poner el suyo de otro color estaríamos dentro de los márgenes de una interpretación de la libertad de expresión respetuosa con el adversario político. Pero no. La propia escenografía delata el trasfondo ideológico de esta campaña. Cuando van a quitar lazos, Rivera y Arrimadas van a “limpiar” el espacio público de algo indeseable.
En La Bisbal pudimos ver un destilado muy explícito de esta misma escenografía: un comando de 80 personas encapuchadas para no ser reconocidas, vestidas con monos de intervención en catástrofes y armadas con cúteres, se desplegaron por la ciudad para limpiarla de cuantos lazos encontraran a su paso. El comando era el mensaje.
No es así como se contribuye al diálogo y la convivencia. La estrategia de la tensión es siempre muy peligrosa. Se empieza por los símbolos pero con frecuencia se sigue con las personas.

Read Full Post »

El nostre veí, Joan Manuel Tresserras, entrevistat avui, a El País de Catalunya

No estamos ante una de aquellas batallas que se libran para que todo siga igual”, asegura Joan Manuel Tresserras, un tipo de razonamiento implacable y sonrisa tranquilizadora; un marxista de libro, ideólogo de cabecera de ERC y enemigo declarado de los lampedusianos, aquellos que gustan de fuegos de artificio para que todo siga igual. Su revolución habrá de ser exquisita en la forma pero radical en el fondo; una guerra pacífica pero mortal para los partidos de la burguesía catalana y para el Estado depredador, sus dos formidables adversarios a los que pretende batir de un solo golpe y ahora mismo.

De muy joven se hizo sacristán, de los de Manuel Sacristán, militante de las Plataformas Anticapitalistas y luego de los CCC, Col·lectiu Comunista Català, con Francesc Espinet, Gil Matamala, Julià de Jòdar y Montserrat Tura, entre algunos otros. En su casa guarda como un tesoro un ejemplar de Fet Nacional Català i LLuita de Classes, un opúsculo de referencia y reverencia, editado por ellos mismos en 1977, en el que los jóvenes militantes de la extrema izquierda obrerista desarrollaron la equiparación teórica de los dos conceptos, el nacional y el de clase. A los 22 años, ya había llegado a la convicción independentista, vía marxismo, y adoptado su tesis referencial: el proceso de liberación nacional debería tener un contenido de clase, pero esta no podría ser la burguesía, la impulsora tradicional de los Estados nación, porque se había vendido al franquismo por una promesa de orden y de acceso al mercado español.

Resistió con sus camaradas la decepción de la Transición y la realidad del independentismo, muy alejada de las posiciones hegemónicas soñadas: “entonces éramos un testimonialismo grupuscular”. Su cuartel de invierno fue la Facultad de Ciencias de la Información de la UAB, allí, con su amigo y cómplice de toda la vida, Enric Marin, escribieron a cuatro manos sobre materialismo y comunicación de masas, imaginaron un espacio de comunicación catalán y mantuvieron alguna actividad política esporádica. Apoyaron a Herri Batusana en las elecciones europeas de 1987 y se arrepintieron al poco, cuando el atentado de ETA en Hipercor, firmando los dos un artículo en EL PAÍS de rechazo a la violencia como instrumento de política democrática. Guarda todavía las cartas amenazadoras de remitentes partidarios de lo contrario. También estuvo en la Crida, hasta su disolución.

Tuvo un flechazo con Carod Rovira y trabajó para convertirlo en “el tercer hombre” entra Pujol y Maragall
Durante muchos años, hasta finales de los 90, no supo ver en ningún partido nada que le despertara interés. Un día conoció en una comida a Josep Lluís Carod Rovira y al salir llamó a su amigo: “Enric, tenemos líder”. Fue un flechazo político, de inmediato se puso manos a la obra para convertir al secretario general de ERC en el tercer hombre de la política catalana, entre Pujol y Maragall. La campaña hizo posible el pacto del Tinell y descarriló en Perpiñán. De todas maneras no militó en ERC hasta el año 2010, después de haber sido consejero de Cultura en el segundo tripartito y cuando el desastre electoral de su partido, y de la izquierda en general, ya se había consumado.

“CiU ganó aquellas elecciones con el programa de ERC de hacía diez años, el concierto económico; habíamos perdido las elecciones pero estábamos ganando la batalla conceptual”. Con esta tesis por bandera, recorrió las sedes republicanas del país para contagiarles su optimismo natural: la aparición en escena de Oriol Junqueras, con su versión republicana de la teología de la liberación, era la señal divina de la recuperación. En 1992, escribió en El Viejo Topo: “hay un independentismo catalán tranquilo, democrático, progresista, culto y solidario…que engloba sectores de formación y tradición diversa y ejerce cada vez más de núcleo hegemónico”. Veinte años después, creyó llegada la hora de aquella profecía.

En la primavera de 2012, tras la formación de la ANC, de la que él participó de forma muy discreta, se reafirmó en su tesis. “La Asamblea es una propuesta nacida directamente de las clases populares, con voluntad hegemónica, un desbordamiento de la política institucional”. El adelanto electoral decidido por el presidente Mas aquel año, permitió la recomposición del espacio soberanista en beneficio de ERC, hasta el punto que Tresserras intuyó que las condiciones objetivas fijadas 35 años antes estaban prácticamente cumplidas. “La hegemonía social se había desplazado de las clases tradicionales hacia un nuevo bloque histórico, formado básicamente por los sectores sociales que pretendía representar ERC desde la renovación de Junqueras; se había confirmado la inexistencia de una oferta por parte del Estado español, así como la falta de iniciativa de las clases dirigentes autóctonas y era evidente que los partidos iban a remolque de la sociedad movilizada”.

Considera Tresserras que la ANC surge de las bases y desborda la política institucional
El paso de los meses no hace sino reafirmarlo en su prospectiva. En un acto en la sede de Òmnium exalta “el carácter revolucionario del llamado Proceso y la responsabilidad de los catalanes de ser originales, dado que lo que estamos protagonizando no tiene precedentes en Europa”. Desde el verano del Tricentenario, el marxista persistente que se explica como un profesor educado y apasionado está on fire. Desarrolla su propuesta de la doble revolución catalana, la nacional y la social: “Allí donde hay un Estado fuerte, como en España, que ejerce una dominación con mano de hierro, el cambio es muy difícil; por el contrario, en Cataluña, si rompemos con este Estado, las puertas de la revolución social se nos abren de par en par”. Habla de “un Estado transformador desde el mismo instante de su creación, con una arquitectura institucional no dominante sino protectora de los derechos y libertades de los ciudadanos”; de una nación que “no será hecha a medida de las minorías tribales que quieren un país de barretina”, de una república catalana “mestiza como nuestra nación”.

Dos revoluciones en una sola rebelión exigen un esfuerzo que él sabe “deberá ser monumental” y claramente rupturista respecto del Estado, una vez obtenido el correspondiente mandato democrático. No teme que el desafío institucional vaya a impedir la negociación posterior para hacer efectiva la independencia, dado que considera al Estado español prisionero de la deuda a negociar. Tampoco expresa la más mínima aprensión por las consecuencias de una posible desobediencia civil y fiscal, todo lo contrario, se diría que está ansioso por vivir un episodio tan emocionante. “Creo que sí, que la gente desobedecerá al Estado del expolio y de la negación del derecho a votar”.

/home/wpcom/public_html/wp-content/blogs.dir/821/10657841/files/2015/01/img_4519.jpg
Joan Manuel Tresserras vota al Centre Cívic de Bellaterra, Foto: Bellaterra.Cat

Read Full Post »

Artur Mas es un zombi que ha perdido el juicio”. “Si no fuera porque en Euskadi nos mataban, yo diría que esto de Cataluña es peor”. “ETA es un aliado de Mas”. El proyecto independentista es “el sueño de una Gran Andorra”, paraíso de evasores fiscales y blanqueadores de dinero negro. Manifestarse pacíficamente por las calles el Once de Septiembre equivale a “conmemorar una guerra civil”. La demanda soberanista catalana “supone un ultraje” para las demás autonomías. Los grupos partidarios de la consulta constituyen una “anticosmopolita coalición de agropecuarios y antisistema”. El “desafío por parte de los independentistas” sólo pretende “tapar las vergüenzas de una de las autonomías más corruptas, Cataluña”.

Las frases que llenan el párrafo anterior son sólo un mínimo florilegio de descalificaciones lanzadas, a lo largo de las últimas semanas, contra la pretensión —rotundamente mayoritaria en las instituciones democráticas catalanas— de celebrar una votación consultiva acerca del futuro estatus político de Cataluña. Unas frases no recolectadas en ambientes extremistas y marginales, sino dichas o escritas por lo más granado de la clase política y de la intelectualidad españolas del año 2014.

De 2014, sí, cuando se investiga un caso de fraude y malversación masivos en la base aérea de Getafe; y existe una denuncia por la gestión económica del Hospital Militar Gómez Ulla; y cada día conocemos detalles más escandalosos alrededor del asunto de las tarjetas negras de Caja Madrid y de Bankia; y sabemos que el líder histórico del SOMA-UGT, Fernández Villa —el hombre del pañuelo rojo al cuello y el puño en alto, junto a Alfonso Guerra, en Rodiezmo— ocultó al fisco 1,4 millones de euros; y crecen el fraude de los ERE y el de los fondos de formación para parados en Andalucía; y siguen coleando los casos Gürtel, y Fabra, y Cotino, y Bárcenas, y Palma Arena, y Nóos, y…

No, no se preocupen, no voy a atrincherarme en el y tú, más. Y, desde luego, no creo que los escándalos citados quiten ni un ápice de gravedad al caso Palau, al caso Pujol o a las derivaciones que uno u otro puedan tener, y que deben ser investigadas hasta las últimas consecuencias. Pero el hecho de que, mientras los estallidos de la corrupción lo sacuden todo (realeza, Fuerzas Armadas, partidos, sindicatos, instituciones financieras, administraciones públicas…), haya quien presente la Cataluña autónoma como la cueva de los 40 ladrones me parece muy sintomático de un problema sobre el que sí quisiera reflexionar un poco: el aparente embotamiento, la parálisis de la capacidad autocrítica de intelectuales y políticos españoles ante el así llamado “desafío catalán”.

Hay que examinar con rigor la gestión de la pluralidad identitaria en las útimas tres décadas
Bien está que, frente a dicho reto, se busquen las contradicciones del bloque soberanista, y se hurgue en las evidentes debilidades del proceso preparatorio del 9-N, y se subrayen las consecuencias negativas de una eventual independencia, etcétera. Pero, ¿no sería también saludable que algunas cabezas pensantes, desde la defensa de la unidad de España, reflexionasen seriamente sobre cómo y por qué ha llegado Cataluña al estado de opinión presente?

Cuando digo “seriamente”, me refiero a dejar de lado imaginarios e imposibles lavados de cerebro, a no obsesionarse con la supuesta capacidad adoctrinadora de una Televisió de Catalunya cuya cuota de pantalla alcanza a lo sumo el 14%, y a examinar con rigor la gestión jurídica, política, discursiva y cultural que el establishment español ha hecho, a lo largo de las últimas tres décadas y media, de la pluralidad identitaria del Estado. Desde la LOAPA hasta las reacciones y respuestas ante el nuevo Estatuto catalán entre 2005 y 2010, para entendernos. Ya puestos, tal vez esos intelectuales críticos podrían mirarse al espejo de la historia contemporánea de España y tratar de descubrir en ella alguna lección provechosa para el escenario actual.

Por mi parte —espero que puedan perdonarme la osadía—, me permitiré aventurar alguna hipótesis muy personal. Para no retrotraerme a siglos que conozco menos, mi impresión es que, desde los albores de 1800, la cultura política española sólo ha concebido los conflictos de poder a los que hubo de enfrentarse en términos de victoria o derrota. La transacción, el fifty-fifty, el compromiso —ese concepto que, en alemán (Augsleich), sostuvo la estabilidad de la Europa danubiana durante el medio siglo anterior a la Gran Guerra, por ejemplo— resultan extraños, y objeto de menosprecio, en el acervo político hispano. Eso sí: es una incapacidad para el compromiso provista siempre de sólidas bases jurídicas y constitucionales.

La Constitución de Cádiz de 1812 definía “la Nación española” como “la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”; los absolutistas, por su parte, consideraban a Fernando VII soberano omnímodo “de las Españas y de las Indias”. Sin embargo, ni una legalidad ni la otra pudieron impedir que, en los tres lustros siguientes a la promulgación de la Pepa, la gran mayoría de los presuntos españoles del hemisferio americano dejasen de serlo para convertirse en ciudadanos de una serie de repúblicas independientes. Bien es cierto que Madrid tardó décadas en aceptarlo y en reconocerlas.

Ya advirtió Cambó que los pleitos sobre libertad colectiva no tienen soluciones jurídicas
La monarquía británica, en cambio, obró de un modo bien distinto. Aleccionada por el fracaso de la receta del todo o nada frente a la rebelión de las Trece Colonias de América del Norte, a lo largo del siglo XIX se apresuró a conceder amplísimos autogobiernos a sus criollos de las colonias de poblamiento europeo (Canadá, Australia, Nueva Zelanda, el Cabo…), desactivando así las ansias de independencia de tales territorios y conservando hasta hoy mismo a la mayor parte de ellos —y a muchos otros— en el seno de la Commonwealth.

Significativamente, no ha existido jamás ni siquiera a nivel de proyecto una Commonwealth, una Mancomunidad hispánica de naciones. La España oficial no extrajo de la pérdida de la América continental ninguna lección útil y, cuando eclosionó el problema cubano, lo afrontó con la misma y desastrosa fórmula: inflexibilidad jurídica y firmeza retórica: el artículo 89 de la Constitución de 1876 consideraba a Cuba una “provincia de Ultramar”, parte inalienable de la nación; y el presidente Cánovas proclamó enfáticamente que España defendería Cuba “hasta el último hombre y la última peseta”. Los resultados del envite son de sobra conocidos.

Sí, ya sé que Cataluña no es Cuba, ni el virreinato del Río de la Plata. No estoy comparando las situaciones respectivas, sino los reflejos profundos del Estado español cuando se le plantean problemas de soberanía. Y ni siquiera soy original en eso: hace casi un siglo, en diciembre de 1918, un peligrosísimo separatista de nombre Francisco Cambó reprochaba en sede parlamentaria al Gobierno —a los gobiernos españoles de la Restauración— “querer prescindir por completo de las soluciones que en el mundo han tenido los pleitos de libertad colectiva”, llegando “a la triste conclusión de que un pleito de libertad colectiva no tenía solución jurídica, como nunca lo han tenido, por desgracia, en España”.

Desde luego, Cambó no pensaba en Escocia. Y ni siquiera se le había pasado por las mientes el caso de Gibraltar, ese microproblema de libertad colectiva que la España oficial no ha sabido resolver en tres siglos. Primero, porque trató de arreglarlo a base de cañonazos y asedios; luego, con verjas, candados y tapones fronterizos; siempre, con el objetivo último de ver a los gibraltareños rendidos y saliendo de uno en uno, con el carné en la boca. Lo dicho: victoria o derrota, sin términos medios. ¿Acaso hemos olvidado ya la épica reconquista de Perejil?

No, la inmensa mayoría de los catalanes que quieren ejercer la soberanía no odian a España ni lo español. Pero se sienten, especialmente desde el año 2000, maltratados moral y materialmente por un Estado —por un sistema jurídico-político— que perciben como ajeno, cuando no hostil, a su identidad y a sus intereses. Y, tras la sentencia que en 2010 disipó tantas ilusiones, no creen haber recibido de aquel Estado otra cosa que desdenes, humillaciones y amenazas.

Joan B. Culla i Clarà es profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Barcelona.

IMG_3400.JPG

Read Full Post »

20130728-111116.jpg

En el madrileño barrio de Acacias, un prohombre en bermudas, chancletas, camiseta y pendiente. Corre 1.500, estudia, lee, ve pelis, se baja música y juega a que llega el fin del mundo. Ese es Anatolio, que hace como que la cosa no va con él. Pero sí va: algún día este santo y puñetero país tendrá noticias suyas. Y nos vendrá bien. Sacó un 9,95 en la Selectividad, que ya es sacar. Pero alguien se equivocó. Porque el tipo es de 10.

Pregunta. ¿Están tus padres en casa?

Respuesta. No… no hay nadie.

P. Es que les iba a preguntar cómo es posible esto de Anatolio…

R. Mi abuelo se llamaba así, y mi padre. Creo que a mi abuelo se lo pusieron por algo del santoral.

P. Habrás tenido que aguantar tralla en el cole, ¿no?

R. Tú verás… Cuando salí en los periódicos y toda la leche, evidentemente a la gente le chocó el nombre. Es que es muy sonoro.

P. Es una forma de decirlo. A mí me recuerda a los tebeos de Bruguera: Anacleto, Ataúlfo, Rigoberto, Mortadelo, Filemón…

R. ¡Je, je, je! Sí, bueno, y en Twitter me han hecho muchas bromas: “Joder, con ese nombre seguro que ni sales de casa y por eso saca esas notas”, y tal.

P. Hablando de tebeos. Supongo que, en su caso, Kant, Quevedo y los logaritmos no dejarán sitio para los cómics y cosas así… ¿o sí?

R. Mira, si te das la vuelta verás mi rincón de cómics. Me encantan, sobre todo Watchmen. Tiene trasfondo filosófico…

DNI urgente

Nació en Madrid hace 18 años. Le gusta el cine, el atletismo, los videojuegos, la filosofía, salir con sus amigos y charlar con su padre. Sacó la nota más alta de Selectividad en la Comunidad de Madrid.

P. Pues todavía hay cenutrios que consideran los cómics un género menor, una bobada, vaya.

R. Pues los cómics ofrecen muchas posibilidades que un libro normal no puede darte. Con un buen trazo se te muestra todo sin soltar una sola palabra… buenos dibujos, buenos guiones…

P. …pura economía de medios. A lo mejor se está perdiendo una gran ocasión para usarlos como método educativo en las aulas.

R. Sí se podrían usar. Motivarían más a muchos estudiantes.

P. Sí, porque —y no parece precisamente tu caso— queda claro que mucho estudiante le tiene alergia al libro tradicional, ¿o no?

R. Claro, pero a veces eso se potencia en la misma educación. A veces te meten una cantidad de contenidos en muy poco tiempo, solo por cumplir las exigencias oficiales. Y te meten 12 autores de filosofía, hala… Solo Kant te da para dos meses si lo quieres entender bien. Y la historia también se estudia mal. Mucha cantidad, pero no se interioriza. La tenemos que absorber y luego vomitarla, y punto. A veces, en el colegio, más que enseñar se vacuna contra el conocimiento. Así que luego, la gente va a una librería, ve los libros de filosofía y se va derecho a por los de autoayuda. Pero la filosofía sirve para relativizar los puntos de vista actuales, comparándolos con el pasado.

P. ¿Y qué autor te pone más?

R. Me gusta el tema de la neurociencia y me parece apasionante lo de la inmortalidad del alma.

P. Glup.

R. Sí. El ser humano trasciende lo meramente físico. Yo ahora estoy hablando contigo y generando ideas, ideas que se van superponiendo en el tiempo. ¿Dónde quedan? Poder recordarlas da al ser humano como una conciencia de superioridad. Todas esas teorías filosóficas que, desde un punto de vista lógico eran coherentes, desde el sentido común son como castillos en el aire… dar una explicación, sin base fisiológica, al mundo etéreo que hay en nosotros.

P. Diez en Filosofía. Claro, ahora se entiende.

R. Sí.

P. En cambio, la media se te quedó en 9,95. ¿Qué pasa, la perfección no es bella? ¡Y un 9,50 en Lengua! Te caería una buena en casa.

R. ¡Joder, es que a un comentario de texto se le pueden dar tantas vueltas, que todavía podría estar haciéndolo! Puede ser infinito. Y más con un texto de Savater, que le gustan los argumentos de autoridad más que a un tonto un lápiz. Te puedes tirar horas.

P. Bueno, eso si te sabes el autor. Yo no solía sabérmelos y me quedaba con cara de boniato.

R. A lo mejor no te sabes el autor, pero puedes trascender lo que dice e identificar lo que dice con algún hecho de tu vida. Pasa como con Wittgenstein. Su Tractatus eran aforismos y él decía que nadie que no hubiera pensado eso antes lo iba a entender. Pero si lo lees y lo vinculas a alguna vivencia tuya, lo entiendes.

P. Qué cosas, estábamos con los cómics y hemos acabado en Wittgenstein. ¿Y los videojuegos?

R. El videojuego es un nuevo horizonte, con posibilidades que no ofrece el cine. El videojuego es un arte. Mira, mira este \[se levanta, saca uno de la estantería y lo muestra con una mezcla de fascinación y orgullo\], es la leche.

P. Uy, va del fin del mundo.

R. Sí.

P. Pues imagínate que ahora entra tu padre y te suelta: “Anatolio, mañana es el fin del mundo”. ¿Qué harías?

R. Quedaría con mis amigos.

P. Unas sangrías en el parque.

R. No iba a dar tiempo a más, ¿no? No vas a coger el coche para irte por ahí y que el fin del mundo te pille por el camino. Así que a tomar algo y comentar: “¿Cómo será esto del fin del mundo?”.

P. ¿Te bajas pelis? ¿Música? ¿Videojuegos? ¿Libros? Como digas que no, llamo al zoo para que te metan en una jaula.

R. Me he bajado música, y pelis alguna, pero no soy una bestia. A mí me gusta ir al cine, a la sala de cine, quiero decir. El olor a palomitas, los tráilers, es un ritual.

P. Pues a este paso te van a poner una estatua.

R. Es como los libros en papel. Me gustan mucho más que los e-book. Llámame fetichista. Joder, macho, ¿todo el día con pantallas, y cuando vamos a leer un libro, venga, ¡otra pantalla!?

P. Se ha instalado la idea de que los productos de cultura y ocio son gratis total. A lo peor, al final, los que los hacen deciden dedicarse a otra cosa.

R. El gratis total no vale, pero si queremos extender la cultura y que la gente vea películas y lea libros, hay que aceptar que los precios de ahora son inasumibles. Que un DVD cueste 16 euros no va acorde con la situación económica de la gente, pero no porque estemos en crisis; es que tampoco irá acorde cuando no haya crisis. Es irreal. Es ridículo.

P. Te puse como ejemplo ante mi hijo de 20 años y me contestó: “¡Pufff, seguro que es un insoportable!”. Defiéndete. Di conmigo: “No-soy-solo-un-empollón”.

R. No soy insoportable. Salgo casi todos los fines de semana. Estudio, sí, pero no me queda otra. La gente esa que va de gran intelectual y piensa que sin estudiar… no, macho, puedes ser inteligente pero hay ciertos conocimientos que el Espíritu Santo no te los da.

P. Eres listo, inteligente y culto y hablas cojonudamente sin dártelas de nada. Qué buena lección para tanto tonto integral que usa su cultura como arma de exclusión… esos del “¿¿que no has leído a este autor??” o “¿¿que no has visto esta película??”.

R. Hay gente que lee solo para demostrar lo mucho que lee. Para elevarse por encima del resto. Que se note que sé. Es empavonamiento. Gente que va de guay. Esnobs. Creen que lo raro, por el hecho de ser raro, ya es bueno.

P. Y ahora, médico, ¿no? O sea, que ya te ves con tu batita, pasando consulta, ganando una lana.

R. No. Ahora en la sociedad hay un gusto marcado por la especialización precoz. Es peligroso. A mí me gusta la investigación. Un médico en su consulta cura a uno, a dos, a tres, a muchos, pero alguien que desarrolla una vacuna cura a millones.

P. Pues si quieres investigar ya puedes ir haciendo las maletas.

R. Pues yo querría vivir en España. Me gusta salir a la calle a las doce de la noche y ver gente. Tú sales a las doce de la noche en Francia y no hay nadie. En Inglaterra, igual. De todas formas, si me voy me gustaría que fuera una decisión mía, no una coacción de las circunstancias históricas y económicas que hay en este país.

P. ¿Cuál es tu grado de preocupación o cabreo con esas circunstancias y quienes las propician?

R. Alerta roja total. Yo creo que esta crisis se ha forjado mucho tiempo atrás. Se ve claramente si estudias la historia de este país. Aquí, la actitud ante la economía ha sido siempre la misma, España es así: forrarse rápido, pan para hoy y hambre para mañana. No ha habido una idea de forjar una industria, de producir aquí las cosas o las ideas para exportarlos.

P. El “que inventen ellos” caló muy fuerte, y sigue calando.

R. Siempre igual. Y luego, cuando esto estaba resurgiendo en cuanto a ideas de progreso, con la República, todo cayó por gente que no quería eso y dio un golpe. Y los índices económicos no se recuperaron hasta los años cincuenta o casi sesenta. Y luego, en democracia, vinieron las reconversiones industriales, que fueron un eufemismo: no hubo reconversión, hubo un desmantelamiento, para que Alemania, que es la que nos sangra ahora, fuera la que nos tuviera que suministrar la industria y así los alemanes pudieran venir aquí a hacer turismo de sol y playa.

P. Queda claro que te gusta llamar a las cosas por su nombre.

R. Y luego está lo de la investigación, que se piensa que es un gasto inútil… ¡pero si es lo único que puede sacar de esta situación a España! A ver, nosotros jamás vamos a ser competitivos como los chinos, que tienen un régimen dictatorial que hace lo que le sale de las narices con los derechos de los trabajadores. Si en algo podemos triunfar es en ideas: educación, investigación, cultura.

P. Las tres patas que se están cargando, junto con la sanidad.

R. Las ideas son nuestra materia prima, aquí no hay ni oro ni petróleo.

P. ¿Y a nivel mundial?

R. Soy superpesimista. El capitalismo está basado en la extralimitación de los medios, en la producción continua, en el consumismo continuo, en que gire la rueda… pero esto no es así. El mundo es finito, hay lo que hay, hay unas materias, hay gente y hay unas necesidades creadas, porque no consumimos lo que necesitamos, sino que necesitamos lo que consumimos. Llegará el colapso.

P. ¿Por qué no arden las calles, o en su defecto, La Moncloa?

R. Pues por la alienación que hay. Mucha gente no tiene para comer. Y todos creemos que no nos va a tocar. Y tenemos nuestro trabajo, salimos de casa, trabajamos, volvemos a casa y queremos mantener eso. Y si hay una huelga para reivindicar los derechos de todos, no salimos por miedo a que nos quiten el trabajo. No hay un sentimiento de defender lo que es de todos, solo hay un sentimiento de querer guardar nuestros derechos individuales. Vivir lo mejor que podamos. Ir tirando. Eso es lo que hace que no haya revoluciones ahora. El poder ha conseguido tenerlo todo bajo control. Es como un síndrome de Estocolmo general, por el cual nos están puteando a todos, pero como hay gente menos puteada, pues tiene un sentimiento de seudogratitud. Podemos comprar nuestras cuatro cosas en la Fnac o en El Corte Inglés y con eso nos vale.

P. Hablas mejor que, más o menos, el 90% de nuestros políticos. ¿Te tienta la política, aunque se malogre un investigador?

R. No me importaría, creo que hay que revitalizar el gusto por la política. Hoy se identifica la política con el mero jugueteo de unos tíos que encima ahora vemos que son unos corruptos y no tienen ni la dignidad de reconocerlo. Yo, si fuese Rajoy, no tendría la conciencia tranquila.

P. ¿Qué hacemos con los ladrones de guante negro? ¿Un ratito en la cárcel y ya está?

R. No, que devuelvan lo que han mangado. Ahí está Botín, que fue perdonado de no ir a la cárcel por un Gobierno del PSOE. Y ahora que vengan y me digan eso de “ese Anatolio es de Rubalcaba”. Sí, de Rubalcaba, claro… mira, el PSOE tiene de socialista lo que yo tengo de rubio.

P. ¿Monarquía o república?

R. Siempre república. La monarquía es anacrónica. Tiene que haber alguien elegido por la gente. Y esto, que ahora mismo no es una prioridad, tendrá que serlo en algún momento.

Eres un fiera, Anatolio.

Read Full Post »

20130608-164859.jpg

Madrid
La comissió d’experts designada pel govern espanyol per revisar el sistema de pensions aposta perquè siguin més baixes i lligades a l’esperança de vida
Redacció Actualitzat a les 23:38 h 07/06/2013
La comissió d’experts designada pel govern espanyol per revisar el sistema de pensions ha fet la seva última reunió i ha presentat un informe al Ministeri d’Ocupació. La clau de la reforma són pensions més baixes. Per calcular-les, s’aplicarà l’anomenat factor de sostenibilitat.

El document en què estan treballant -i al qual ha tingut accés TV3- proposa a l’executiu de Mariano Rajoy que les pensions es deixin d’actualitzar segons l’IPC, s’adeqüin al moment econòmic i es vinculin a l’esperança de vida. La proposta del comitè d’experts no és vinculant, però sí que pot ser determinant en la decisió final que acabi prenent el govern espanyol sobre la reforma del sistema.

Ara mateix, a tot l’estat hi ha 9 milions de pensionistes que cobren 111.000 milions d’euros en prestacions. El 2052 s’espera que aquest col·lectiu el formin 15 milions de persones.

Discordances

El comitè ha aprovat l’informe definitiu amb deu vots a favor, un en contra i una abstenció. Segons han assenyalat fonts properes a les negociacions, el catedràtic d’Economia Aplicada de la Universitat Autònoma de Madrid -que ha representat UGT en el consell d’administració de RTVE-, Santos M. Ruesga, és qui ha emès el seu vot en contra. Ruesga ha emès també el vot particular juntament amb el director del gabinet d’estudis de CCOO, Miguel Ángel García Díaz, i el catedràtic del Dret del Treball -afí al PSOE- José Luis Tortuero.

Les principals discrepàncies es referien a la possibilitat de desvincular la revaloració de les pensions de l’IPC i d’aplicar el factor de sostenibilitat ja el 2014. En contra d’aquestes tesis, els tres experts “dissidents” consideren que les pensions no han de perdre poder adquisitiu.

Ara el govern espanyol ha de remetre el document al Pacte de Toledo, que és la comissió parlamentària del Congrés que negocia aquest tema. Aquest informe es convertirà els pròxims mesos en un projecte de llei, i, segons les recomanacions de la Comissió Europea, hauria d’estar aprovat abans de finals d’any.

20130608-165732.jpg
Hipotecar las pensiones futuras para pagar

AMANDA MARS

¿Cómo asegurar que se pagan las pensiones cuando cada vez hay menos cotizantes por jubilados, cuando toda una generación de baby boom va a retirarse en los próximos años? Hoy hay 2,3 activos por cada pensionista —son solo 1,9, si se excluye a los seis millones de parados— y este ratio no deja de encogerse, así que el informe de los expertos abre la posibilidad de que, si incluso el Fondo de Reserva de la Seguridad Social se agota, el Tesoro Público emita deuda con los ingresos futuros como garantía. Es decir, que si vienen mal dadas, se pueda obtener dinero prestado para pagar hoy dejando las cotizaciones futuras como prenda.

El Fondo de Reserva de la Seguridad Social es una suerte de hucha de la que el Estado echa mano para pagar las pensiones cuando los ingresos presupuestarios de cada año no dan más de sí. El Gobierno de Mariano Rajoy ya tuvo que recurrir a ello el año pasado en dos ocasiones. Este colchón cerró el ejercicio 2012 en un total unos 63.000 millones de euros. El 97% de los activos están invertidos en títulos de deuda pública española.

El documento elaborado por la docena de expertos señala que “en el hipotético caso de que el Fondo de Reserva no bastara para completar la financiación de las pensiones durante las recesiones, es importante destacar que el sistema se financiaría al emitir el Tesoro títulos de deuda con la garantía de los ingresos futuros”.

Por el contrario, en los periodos de expansión económica “los ingresos extraordinarios del sistema producirían superávits transitorios que se utilizarían, en su caso, para pagar la deuda que pudiera haberse acumulado, y el sobrante se añadiría al Fondo de Reserva”. El año pasado el Fondo generó cerca de 3.000 millones de euros por los rendimientos netos de sus inversiones.

El Gobierno no descarta volver a echar mano de la hucha. Porque cinco años de crisis han hecho mella en la tesorería de la Seguridad Social. El sistema acabó su último ejercicio con un déficit —la diferencia entre las cotizaciones y el gasto— en más de 10.000 millones de euros, con los cálculos de Hacienda, el desfase más alto desde 1999, cuando el sistema dejó de ocuparse de los servicios sanitarios.

Read Full Post »

Cospedal y Rajoy
Cospedal & Rajoy (Foto: elmundo.es)

Bellaterra contra les mentides del PP Popular?

“La comptabilitat del PP és única i neta”: Cospedal ho nega tot, en 10 frases

La número 2 del PP nega l’existència d’una caixa B des de la qual es pagaven sobresous en negre a la cúpula del partit, tal com publica ‘El País’

ARA

Barcelona | Actualitzada el 31/01/2013 15:10

María Dolores de Cospedal, en la roda de premsa a la seu del PP / EFE

La secretària general del PP, María Dolores de Cospedal, ha comparegut per desmentir l’existència d’una caixa B des de la qual es pagaven sobresous en negre a la cúpula del partit, tal com es desprèn de la comptabilitat secreta de l’extresorer Luis Bárcenas que aquest dijous publica ‘El País’. La número 2 del PP ho ha negat tot i ha anunciat accions legals contra el diari. Aquest és un resum de la seva compareixença, en 10 frases.

1. “La comptabilitat del PP és única, clara, transparent i neta”

2. “El PP nega rotundament que els papers que han aparegut publicats es corresponguin amb la comptabilitat del PP”

3. “Vull dir a tots els espanyols que poden estar molt tranquils, el PP ha complert amb la legalitat vigent”

4. El PP està fent “el major exercici de transperència que ha fer mai un partit” i presentarà “totes les declaracions de la renda”

5. “No conec la lletra de Bárcenas, però els papers ho aguanten tot… com no he de reconèixer els noms ¿com no?, si hi ha el meu… però aquesta informació no es correspon en absolut, ni amb les atribucions”

6. “Algunes actividats que hi posa [als papers de Bárcenas] sembla que sí que s’han produït”

7. “Serà veritat [el préstec que va demanar Pio García Escudero i que ell mateix ha admès] però això no valida els papers. Es poden manipular, inventar”

8. “Els primers que estem indignats som el PP. Em sembla una frivolitat que sense cap tipus de prova es facin acusacions falsament per crear alarma social i danyar un partit, quan altres episodis han quedat en l’oblit”

9. “El PP ni ha acceptat ni acceptarà mai cap tipus de xantatge”

10. “Rajoy està molt tranquil i fent el que ha de fer”

Comparteix

Read Full Post »

Veure a El País tot un article Eco sobre la retirada definitiva i de consum sobre les bombetes incandescents a Europa:

http://blogs.elpais.com/eco-lab/

Read Full Post »

Older Posts »