Feeds:
Entrades
Comentaris

Posts Tagged ‘Catalunya’

30 de octubre de 2014

Sr. José Ignacio Wert
Ministro de Educación, Cultura y Deportes
Gobierno de España

Distinguido Sr. Wert,
Distinguidos Señores del Jurado del Premio Nacional de Música 2014,

Recibir la noticia de este importante premio me ha creado dos sentimientos profundamente contradictorios y totalmente incompatibles: primero, una gran alegría por un tardío reconocimiento a más de 40 años de dedicación apasionada y exigente a la difusión de la música como fuerza y lenguaje de civilización y de convivencia y, al mismo tiempo, una inmensa tristeza por sentir que no podía aceptarlo sin traicionar mis principios y mis convicciones más intimas.

Lamento tener que comunicarles pues, que no puedo aceptar esta distinción, ya que viene dada de la mano de la principal institución del estado español responsable, a mi entender, del dramático desinterés y de la grave incompetencia en la defensa y promoción del arte y de sus creadores. Una distinción que proviene de un Ministerio de Educación, Cultura y Deportes responsable también de mantener en el olvido una parte esencial de nuestra cultura, el patrimonio musical hispánico milenario, así como de menospreciar a la inmensa mayoría de músicos que con grandes sacrificios dedican sus vidas a mantenerlo vivo.

Es cierto que en algunas contadas ocasiones he podido beneficiarme, a lo largo de más de 40 años de actividad, de alguna colaboración institucional: la celebración del V Centenario del descubrimiento de América, las pequeñas ayudas a giras internacionales y recientemente las invitaciones del Centro Nacional de Difusión Musical a presentar nuestros proyectos en Madrid. Pero igual que la inmensa mayoría de músicos y conjuntos del país, he seguido adelante solo con mi esfuerzo personal sin contar jamás con una ayuda institucional estable a la producción y materialización de todos mis proyectos musicales. Demasiado tiempo en que las instancias del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes que usted dirige continúan sin dar el impulso necesario a las diferentes disciplinas de la vida cultural del Estado español que luchan actualmente por sobrevivir sin un amparo institucional ni una ley de mecenazgo que las ayudaría, sin duda alguna, a financiarse y a afianzarse.

Vivimos en una grave crisis política, económica y cultural, a consecuencia de la cual una cuarta parte de los españoles está en situación de gran precariedad y más de la mitad de nuestros jóvenes no tiene ni tendrá posibilidad alguna de conseguir un trabajo que les asegure una vida mínimamente digna. La Cultura, el Arte, y especialmente la Música, son la base de la educación que nos permite realizarnos personalmente y, al mismo tiempo, estar presentes como entidad cultural, en un mundo cada vez más globalizado. Estoy profundamente convencido que el arte es útil a la sociedad, contribuyendo a la educación de los jóvenes, y a elevar y a fortalecer la dimensión humana y espiritual del ser humano. ¿Cuántos españoles han podido alguna vez en sus vidas, escuchar en vivo las sublimes músicas de Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero o Tomás Luis de Victoria? Quizás algunos miles de privilegiados que han podido asistir a algún concierto de los poquísimos festivales que programan este tipo de música. Pero la inmensa mayoría, nunca podrá beneficiarse de la fabulosa energía espiritual que transmiten la divina belleza de estas músicas. ¿Podríamos imaginar un Museo del Prado en el cual todo el patrimonio antiguo no fuera accesible? Pues esto es lo que sucede con la música, ya que la música viva solo existe cuando un cantante la canta o un músico la toca, los músicos son los verdaderos museos vivientes del arte musical. Es gracias a ellos que podemos escuchar las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, los Villancicos y Motetes de los siglos de Oro, los Tonos Humanos y Divinos del Barroco… Por ello es indispensable dar a los músicos un mínimo de apoyo institucional estable, ya que sin ellos nuestro patrimonio musical continuaría durmiendo el triste sueño del olvido y de la ignorancia.

Jordi Savall © A. Bofill
Jordi Savall © A. Bofill

La ignorancia y la amnesia son el fin de toda civilización, ya que sin educación no hay arte y sin memoria no hay justicia. No podemos permitir que la ignorancia y la falta de conciencia del valor de la cultura de los responsables de las más altas instancias del gobierno de España, erosionen impunemente el arduo trabajo de tantos músicos, actores, bailarines, cineastas, escritores y artistas plásticos que detentan el verdadero estandarte de la Cultura y que no merecen sin duda alguna el trato que padecen, pues son los verdaderos protagonistas de la identidad cultural de este país.

Por todo ello, y con profunda tristeza, le reitero mi renuncia al Premio Nacional de Música 2014, esperando que este sacrificio sea comprendido como un acto revulsivo en defensa de la dignidad de los artistas y pueda, quizás, servir de reflexión para imaginar y construir un futuro más esperanzador para nuestros jóvenes.

Creo, como decía Dostoyevski, que la Belleza salvará al mundo, pero para ello es necesario poder vivir con dignidad y tener acceso a la Educación y a la Cultura.

Cordialmente le saluda,

Jordi Savall

FacebookTwitter+

IMG_3526.JPG

IMG_3525.JPG

Read Full Post »

Artur Mas es un zombi que ha perdido el juicio”. “Si no fuera porque en Euskadi nos mataban, yo diría que esto de Cataluña es peor”. “ETA es un aliado de Mas”. El proyecto independentista es “el sueño de una Gran Andorra”, paraíso de evasores fiscales y blanqueadores de dinero negro. Manifestarse pacíficamente por las calles el Once de Septiembre equivale a “conmemorar una guerra civil”. La demanda soberanista catalana “supone un ultraje” para las demás autonomías. Los grupos partidarios de la consulta constituyen una “anticosmopolita coalición de agropecuarios y antisistema”. El “desafío por parte de los independentistas” sólo pretende “tapar las vergüenzas de una de las autonomías más corruptas, Cataluña”.

Las frases que llenan el párrafo anterior son sólo un mínimo florilegio de descalificaciones lanzadas, a lo largo de las últimas semanas, contra la pretensión —rotundamente mayoritaria en las instituciones democráticas catalanas— de celebrar una votación consultiva acerca del futuro estatus político de Cataluña. Unas frases no recolectadas en ambientes extremistas y marginales, sino dichas o escritas por lo más granado de la clase política y de la intelectualidad españolas del año 2014.

De 2014, sí, cuando se investiga un caso de fraude y malversación masivos en la base aérea de Getafe; y existe una denuncia por la gestión económica del Hospital Militar Gómez Ulla; y cada día conocemos detalles más escandalosos alrededor del asunto de las tarjetas negras de Caja Madrid y de Bankia; y sabemos que el líder histórico del SOMA-UGT, Fernández Villa —el hombre del pañuelo rojo al cuello y el puño en alto, junto a Alfonso Guerra, en Rodiezmo— ocultó al fisco 1,4 millones de euros; y crecen el fraude de los ERE y el de los fondos de formación para parados en Andalucía; y siguen coleando los casos Gürtel, y Fabra, y Cotino, y Bárcenas, y Palma Arena, y Nóos, y…

No, no se preocupen, no voy a atrincherarme en el y tú, más. Y, desde luego, no creo que los escándalos citados quiten ni un ápice de gravedad al caso Palau, al caso Pujol o a las derivaciones que uno u otro puedan tener, y que deben ser investigadas hasta las últimas consecuencias. Pero el hecho de que, mientras los estallidos de la corrupción lo sacuden todo (realeza, Fuerzas Armadas, partidos, sindicatos, instituciones financieras, administraciones públicas…), haya quien presente la Cataluña autónoma como la cueva de los 40 ladrones me parece muy sintomático de un problema sobre el que sí quisiera reflexionar un poco: el aparente embotamiento, la parálisis de la capacidad autocrítica de intelectuales y políticos españoles ante el así llamado “desafío catalán”.

Hay que examinar con rigor la gestión de la pluralidad identitaria en las útimas tres décadas
Bien está que, frente a dicho reto, se busquen las contradicciones del bloque soberanista, y se hurgue en las evidentes debilidades del proceso preparatorio del 9-N, y se subrayen las consecuencias negativas de una eventual independencia, etcétera. Pero, ¿no sería también saludable que algunas cabezas pensantes, desde la defensa de la unidad de España, reflexionasen seriamente sobre cómo y por qué ha llegado Cataluña al estado de opinión presente?

Cuando digo “seriamente”, me refiero a dejar de lado imaginarios e imposibles lavados de cerebro, a no obsesionarse con la supuesta capacidad adoctrinadora de una Televisió de Catalunya cuya cuota de pantalla alcanza a lo sumo el 14%, y a examinar con rigor la gestión jurídica, política, discursiva y cultural que el establishment español ha hecho, a lo largo de las últimas tres décadas y media, de la pluralidad identitaria del Estado. Desde la LOAPA hasta las reacciones y respuestas ante el nuevo Estatuto catalán entre 2005 y 2010, para entendernos. Ya puestos, tal vez esos intelectuales críticos podrían mirarse al espejo de la historia contemporánea de España y tratar de descubrir en ella alguna lección provechosa para el escenario actual.

Por mi parte —espero que puedan perdonarme la osadía—, me permitiré aventurar alguna hipótesis muy personal. Para no retrotraerme a siglos que conozco menos, mi impresión es que, desde los albores de 1800, la cultura política española sólo ha concebido los conflictos de poder a los que hubo de enfrentarse en términos de victoria o derrota. La transacción, el fifty-fifty, el compromiso —ese concepto que, en alemán (Augsleich), sostuvo la estabilidad de la Europa danubiana durante el medio siglo anterior a la Gran Guerra, por ejemplo— resultan extraños, y objeto de menosprecio, en el acervo político hispano. Eso sí: es una incapacidad para el compromiso provista siempre de sólidas bases jurídicas y constitucionales.

La Constitución de Cádiz de 1812 definía “la Nación española” como “la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”; los absolutistas, por su parte, consideraban a Fernando VII soberano omnímodo “de las Españas y de las Indias”. Sin embargo, ni una legalidad ni la otra pudieron impedir que, en los tres lustros siguientes a la promulgación de la Pepa, la gran mayoría de los presuntos españoles del hemisferio americano dejasen de serlo para convertirse en ciudadanos de una serie de repúblicas independientes. Bien es cierto que Madrid tardó décadas en aceptarlo y en reconocerlas.

Ya advirtió Cambó que los pleitos sobre libertad colectiva no tienen soluciones jurídicas
La monarquía británica, en cambio, obró de un modo bien distinto. Aleccionada por el fracaso de la receta del todo o nada frente a la rebelión de las Trece Colonias de América del Norte, a lo largo del siglo XIX se apresuró a conceder amplísimos autogobiernos a sus criollos de las colonias de poblamiento europeo (Canadá, Australia, Nueva Zelanda, el Cabo…), desactivando así las ansias de independencia de tales territorios y conservando hasta hoy mismo a la mayor parte de ellos —y a muchos otros— en el seno de la Commonwealth.

Significativamente, no ha existido jamás ni siquiera a nivel de proyecto una Commonwealth, una Mancomunidad hispánica de naciones. La España oficial no extrajo de la pérdida de la América continental ninguna lección útil y, cuando eclosionó el problema cubano, lo afrontó con la misma y desastrosa fórmula: inflexibilidad jurídica y firmeza retórica: el artículo 89 de la Constitución de 1876 consideraba a Cuba una “provincia de Ultramar”, parte inalienable de la nación; y el presidente Cánovas proclamó enfáticamente que España defendería Cuba “hasta el último hombre y la última peseta”. Los resultados del envite son de sobra conocidos.

Sí, ya sé que Cataluña no es Cuba, ni el virreinato del Río de la Plata. No estoy comparando las situaciones respectivas, sino los reflejos profundos del Estado español cuando se le plantean problemas de soberanía. Y ni siquiera soy original en eso: hace casi un siglo, en diciembre de 1918, un peligrosísimo separatista de nombre Francisco Cambó reprochaba en sede parlamentaria al Gobierno —a los gobiernos españoles de la Restauración— “querer prescindir por completo de las soluciones que en el mundo han tenido los pleitos de libertad colectiva”, llegando “a la triste conclusión de que un pleito de libertad colectiva no tenía solución jurídica, como nunca lo han tenido, por desgracia, en España”.

Desde luego, Cambó no pensaba en Escocia. Y ni siquiera se le había pasado por las mientes el caso de Gibraltar, ese microproblema de libertad colectiva que la España oficial no ha sabido resolver en tres siglos. Primero, porque trató de arreglarlo a base de cañonazos y asedios; luego, con verjas, candados y tapones fronterizos; siempre, con el objetivo último de ver a los gibraltareños rendidos y saliendo de uno en uno, con el carné en la boca. Lo dicho: victoria o derrota, sin términos medios. ¿Acaso hemos olvidado ya la épica reconquista de Perejil?

No, la inmensa mayoría de los catalanes que quieren ejercer la soberanía no odian a España ni lo español. Pero se sienten, especialmente desde el año 2000, maltratados moral y materialmente por un Estado —por un sistema jurídico-político— que perciben como ajeno, cuando no hostil, a su identidad y a sus intereses. Y, tras la sentencia que en 2010 disipó tantas ilusiones, no creen haber recibido de aquel Estado otra cosa que desdenes, humillaciones y amenazas.

Joan B. Culla i Clarà es profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Barcelona.

IMG_3400.JPG

Read Full Post »

Ramón Cotarelo, catedràtic de ciència política de la UNED, és un dels pocs intel·lectuals espanyols que ha alçat la veu en favor del dret d’autodeterminació del poble català. Ho ha fet des de la marginalitat, amb persistència, amb força i amb una bona dosi de cinisme a l’hora de criticar l’exercici del poder a l’estat espanyol. Recrimina a la intel·lectualitat ‘mesetària’ que hagi estat incapaç de fer un pas pel reconeixement del dret de decidir. I destaca la posició ambigua de Podem envers Catalunya. Avui el podreu escoltar a la jornada ‘El dret de decidir. Qualitat democràtica per a un nou estat’, organitzada per la Fundació Josep Irla. Tot seguit podeu llegir aquesta entrevista que ha concedit a VilaWeb.

—Com veieu la situació avui a Catalunya?
—És la cosa més interessant que passa a Espanya actualment. No sabem com pot acabar. Hi ha molts interessos en joc. El senyor Mas ha fet un tomb molt fort aquesta setmana, i ha deixat descol·locat el govern espanyol, que aneu a saber com reaccionarà. Diumenge hi ha convocada aquesta manifestació a la plaça de Catalunya de Barcelona, que tindrà un gran efecte perquè és una resposta a la situació, justament. És clar que la iniciativa la porten els sobiranistes, i concretament Convergència, perquè el senyor Mas ha demostrat ser un polític d’una categoria considerable i l’estat espanyol no sap pas què fer.

—Quin moviment penseu que pot fer ara el govern espanyol?
—Crec que no té cap opció, perquè no té voluntat. Aquest senyor, Mariano Rajoy, ni tan sols entén la qüestió. El govern espanyol no té gaires sortides. I, tot i que el PSOE està encantat de fer front comú, per plantar cara a aquesta situació tan dramàtica, etcètera, etcètera, el govern ni tan sols pren en consideració de formar una mena d’unitat d’acció amb els socialistes. El govern espanyol ha fet el ridícul; la iniciativa política la porta el sobiranisme català, i ara el govern espanyol no hi té resposta.

—Fins ara la resposta a la consulta era la impugnació, la prohibició, brandant la llei. Ara la situació és diferent, i sembla que al govern espanyol només li quedi deixar fer i resar perquè no vagi bé, o actuar, prohibint el 9-N amb mesures coercitives.
—No sabem què farà, perquè em sembla que no ho saben ni ells. Invoquen la llei, però és una llei que canvien quan els dóna la gana. Com respondrà el govern espanyol? Tant és. Faran com sempre: mirar de reprimir com sigui i ja està. Pensar que el govern espanyol permetrà alguna forma de consulta en les condicions actuals és ingenu. Em penso que els sobiranistes també tenen coll avall que el valor de la consulta és merament simbòlic, perquè el fet important és la mobilització popular i la possible convocatòria d’unes eleccions avançades, que són les que realment substituiran la consulta. I el govern espanyol ho prohibirà.

—I faran servir mesures coercitives?
—Sí, és clar.

—Fins i tot enviant la guàrdia civil a retirar urnes?
—I tant. És una opció que tenen. I, pel caràcter autoritari dels governants, és una probabilitat. Una probabilitat alta. Començaran amb una querella contra Mas. I ja ho han fet; comencen enviant organitzacions com Manos Limpias, brutes, o a mig rentar, que presenten querelles per sedició… Però tenen un bon embolic, no saben pas què fer. Poden emprar la violència, però això seria travessar una línia de no-retorn, i implicaria un problema molt seriós amb vista a Europa. Ja ho veurem, ja ho veurem.

—A Catalunya es troba a faltar que els intel·lectuals d’esquerres espanyols diguin alguna cosa en favor del dret de decidir dels catalans. Hi ha la sensació que no hi ha ningú. Hi ha ningú o no?
—Bé, jo hi sóc! Però sí, aquesta intel·lectualitat progressista, liberal, d’esquerres, ‘mesetària’, amb tanta tirada a signar manifests, quan arriba l’hora de la veritat, quan els preguntes si reconeixen el dret d’autodeterminació de bascs i catalans, diuen: ‘No hi arribaran!’ És en realitat l’enfocament dels d’Esquerra Unida. Arribat aquest moment, els intel·lectuals espanyols d’esquerres coincideixen en això. Ho ha demostrat aquest senyor que han posat de secretari general del PSOE, que la primera cosa que ha dit és que forma una unitat en allò essencial amb el senyor Rajoy. Això aquí, a Espanya, no passarà. Al contrari, hi ha manifestacions i manifests d’intel·lectuals i de col·lectius diversos provant de demostrar que els catalans són boigs. Diuen que el dret d’autodeterminació és un dret col·lectiu, que els drets col·lectius no existeixen. No n’espero pas cap actitud solidària, dels intel·lectuals espanyols.

—No hi ha ningú, cap intel·lectual espanyol, vós a banda, que doni suport al dret de decidir dels catalans?
—No se m’acudeix ningú més sinó el meu amic Jaime Pastor.

—Home, no és gaire gent.
—En Jaime és l’únic que conec. Ah, i també Carlos Taibo. I aquests dos no em semblen pas intel·lectuals benvists pel sistema; més aviat som marginals i silenciats. No formem part de l’establishment. D’intel·lectuals pròpiament reconeguts i que tinguin accés lliure als mitjans, no en veig.

—I des de l’àmbit polític? Què us sembla la posició de Podem i de Pablo Iglesias?
—Sobre Podem, hi ha dues actituds, que tenen nom i cognoms. El senyor Pablo Echenique és partidari que els catalans puguin fer la consulta, i el senyor Jiménez Villarejo mossega quan li ho demanen. I tots dos som Podem.

—I Pablo Iglesias?
—Em fa la impressió que mira de fugir d’estudi. Perquè sortir al carrer a dir que els catalans tenen el dret de pronunciar-se sobre el seu futur i alhora demanar el vot als espanyols…

—És impopular?
—Sí, en principi. Perquè això es diu però m’agradaria que algú ho provés: com reaccionarien els espanyols si els ho demanessin directament. M’agradaria que els ho preguntessin als espanyols, només per curiositat. Potser tindríem una sorpresa. En tot cas, es diu: ‘Com ja sabeu, si respecteu els drets dels catalans, a Castella no us votarà ni Déu.’ O sigui que Pablo Iglesias reconeix que els catalans tenen dret a la consulta, però no va més enllà. I les dues o tres vegades que li n’he llegit alguna cosa, diu que més enllà d’això s’hauran de pronunciar els òrgans col·lectius. Em recorda una mica aquella cosa dels comunistes, dels bolxevics, que deien que s’havia de fomentar el dret d’autodeterminació i donar-hi suport, fins a un cert punt; quan la humanitat s’allibera ja no fa falta, perquè tots ja som germans. És una actitud una mica ambigua.

—Però a Podem sí que hi ha gent que defensa el dret d’autodeterminació.
—El valor de reconèixer el dret d’autodeterminació és reconèixer-lo a qui el pugui exercir contra tu! Dir que el reconeixes perquè l’exerceixes tu no té pas valor. A Podem hi ha gent que sí, però n’hi ha que és més renuent i tradicionalment espanyola. I en Pablo s’inclina més al cantó del reconeixement, però no del tot, no de manera clara.

— A Catalunya hi ha gent inquieta pel paper que pugui fer Podem en el procés.
—Sí, però encara no sabem quina força real tindrà Podem. I podem pensar que tindrà presència al Parlament de Catalunya. I això tindrà importància perquè el parlament català ja és fragmentat, i afegirà un element més de complexitat a aquesta situació. Ja veurem com administren el poc, o molt, poder que li donin les eleccions. És evident que la seva presència serà important i tindrà influència. I això enmig de potencials aliances i sense saber ben bé quan seran les eleccions.

—Hi ha espanyols que arriben a dir que entenen l’independentisme quan veuen l’Espanya de les targetes ‘black’, per posar un exemple. Són casos anecdòtics o és un sentiment més generalitzat que no ens pensem?
—Crec que és més generalitzat perquè la gent no és pas beneita i veu aquesta barreja de corrupció, incompetència, imbecil·litat, catolicisme a ultrança del segle passat… Això és inaguantable. I això s’identifica amb Espanya. I per això diuen que no volen ser espanyols.

—Amb aquest descontentament general, quin parlament espanyol hi podria haver el 2015?
—Hi haurà un parlament mes fragmentat. El descens del bipartidisme és plausible, però tot dependrà de l’habilitat dels jugadors. Imagineu-vos que el secretari general del PSOE convenç la gent que l’esperança és ell. Perquè enfront de l’immobilisme del PP, aquests reaccionaris, retrògrads, i enfront de l’aventurisme d’allò dels desconeguts, dels chavistes i els ultraradicals de Podem hi és ell, un Adolfo Suárez que ressuscita el centre. Imaginem-nos que guanyés les eleccions i que arribés a tenir majoria absoluta, que podria reproduir els primers congressos de començament dels anys vuitanta, que seria un partit centrista, ara el PSOE, preponderant.

—Hi ha una profunda crisi política a Espanya. Penseu que d’ací a uns quants anys l’estat espanyol serà totalment diferent?
—Jo espero que la qüestió catalana serveixi de revulsiu per canviar una situació enquistada. I per reconsiderar també el paper de la monarquia. Fixeu-vos que el nou rei calla tant com Aznar. El rei no diu res, ves per on.

—I Felipe VI es va presentar com la gran solució per a la qüestió catalana.
—Sí, i això que va deixar anar un parell de discursos al començament que ens van fer tremolar. Va dir: ‘En aquesta Espanya plural hi ha diverses maneres de sentir-se espanyol.’ Mira, que generós que és aquest home, que l’altra gent es pugui sentir espanyola d’una manera diferent de la seva. Però hi ha el dret de no sentir-se espanyol, i això ni ho va esmentar.

IMG_3397.JPG

Read Full Post »

Read Full Post »

Companys/es,
El Tribunal Constitucional espanyol té previst reunir-se avui mateix, dilluns, a les 19h. És gairebé segur que admetrà a tràmit els recursos presentats pel govern espanyol contra la Llei de consultes i contra el Decret de convocatòria del 9N.

Immediatament que el TC accepti a tràmits ambdós recursos suspendrà la consulta de manera cautelar.

Si, com sembla més que segur, tot es desenvolupa seguint aquest cronograma, L’Assemblea Nacional Catalana, tal com ja va anunciar fa dies vol manifestar el següent:

La Consulta del 9N se celebrarà en la més estricta legalitat perquè el dia 23 de gener de 2013 el Parlament català va aprovar la Declaració de Sobirania i el divendres 19 de setembre va aprovar per una gran majoria la Llei de Consultes que permet la convocatòria i la celebració de la Consulta del 9N. És en virtut de la legalitat catalana que celebrarem aquesta Consulta.

Som davant de la gran oportunitat històrica per començar units un país nou. És la gran oportunitat per resoldre els problemes nacionals i socials que patim i assegurar-nos un país millor per a tothom. Per aconseguir-ho, iniciem la campanya unitària Ara és l’hora.
És per això, que convoquem els ciutadans i ciutadanes de Catalunya a concentrar-se davant dels respectius ajuntaments, demà dimarts, dia 30 de setembre, a les 19h amb un únic objectiu: començar la campanya Ara és l’hora.. Començar la campanya que ens portarà a votar i guanyar el 9 de novembre! Taquem de groc places i carrers amb les nostres samarretes!

Votar és democràcia!

El 9 de novembre votarem!

El 9 de novembre guanyarem!

Comitè Permanent ANC

Josep A. Martínez Llorach
ANC Bellaterra
Ara és l’hora – ACTES – VOcc.

IMG_3042.PNG

Read Full Post »


Vídeo oficial informativo 9N2014

Read Full Post »

20140501-133548.jpg

http://www.francescmarcalvaro.cat

20140501-134301.jpg

Read Full Post »

20140420-021811.jpg

http://youtu.be/sjMXsbF15V8

Read Full Post »

20140416-103143.jpg

Al diccionari, el nom de passió s’associa més a patiment que a alegria. Pena, turment. Drama, la Passió d’Ulldecona, etcètera. Només després el diccionari parla d’emocions intenses, el sexe, l’amor violent. És com la paradoxa del Palabras para Julia d’en Goytisolo: encara que de vegades desitgem no haver nascut, la vida és apassionant. I per això ara que ha mort el mestre Subirachs, tan eclipsat (diuen) per la seva participació en la façana “de la Passió” de la Sagrada Família, la vida i la mort són ben bé un passeig pel tram entre el carrer Marina i el carrer Sardenya.

Diu Altaió, escrivint sobre la famosa controvèrsia d’aquella façana, que la polèmica ha quedat “superada per la força de les pedres”. És cert, però jo hi afegeixo que això és independent de si la intervenció de Subirachs agrada o no. Ell mateix va considerar inicialment una mala idea continuar les obres, com tants altres intel·lectuals i artistes d’aleshores. La diferència amb tots ells és que Subirachs va rectificar, perquè va concloure que el sentit de la vida és construir. Si les pedres han superat la polèmica, ha estat en aquest sentit: no per si agraden o no les escultures, sinó perquè ara veiem que valia la pena continuar anant amunt. Gaudí va projectar un temple expiatori com a símbol religiós però també com a símbol de ressorgiment nacional incansable (i ara ja sabem que els ressorgiments nacionals s’han d’acabar culminant). Ni “mona de Pasqua” ni massa coloraines, ni encara menys allò de dir que un temple religiós fa retrògrad. La polèmica era comprensible en el seu moment però les pedres l’han superada, així com molts pecats mortals (jutjar, qualificar, menysprear) queden expiats pel somriure dels que construeixen, pel creixement tossut del temple i per la seva paciència eterna.

Les obres s’han d’acabar perquè alguns naixements, per si sols, són absurds. La vida s’explica amb la mort com la primavera s’explica amb l’hivern. Per això de la mort i del dolor en devem dir passió: perquè aquí l’objectiu no era divertir-se sinó tenir una vida amb sentit. Els centenars de monuments i de plaques i de bustos que té Subirachs escampats pel país són rígids, crus, d’un misteri sobri, sí. Més noucentista que modernista, sí. Més racional que romàntic, cert, i per això no m’hi acabo de sentir còmode. Però és que també Gaudí va deixar escrit que volia sobrietat, duresa i ossos en aquella façana. Néixer i renéixer, però també patir i plorar. Podem agafar-nos la vida amb qualsevol de les dues façanes, Melinda i Melinda, però hi ha una decisió superior que és la de continuar o no continuar. I hem encertat. Preveuen acabar l’obra el 2026, deu anys després (si tot va bé) que Catalunya s’hagi culminat a si mateixa.

El sentit de la Passió és quan un dia et comuniquen que a la teva mare li queden mesos de vida, i aleshores veus tota l’obra: totes les façanes, tots els retaules, cada capítol, cada escultura, cada vitrall. I hi sona un piano molt fort i molt intens, i unes rialles de nens, i els vermuts a Viladrau. Hi apareix el telèfon, els bastons, el Palau de la Música i l’institut Guttmann. Hi ha la façana de la Glòria, que en aquest cas té forma d’ajudar els altres. I sí, hi ha la façana de la Passió, que en aquest cas té forma d’aixecar-se sempre, amb bastons si cal, i plantar cara. És una façana sobre el dolor, però és una façana que s’alça amb dignitat i que completa la bellesa. Els dies que vénen la farem junts i ens la mirarem amb tot l’orgull. Apassionadament.

Read Full Post »

20140406-101046.jpg

http://www.indirecte.cat
Des de l’època dels reis catòlics, la corona d’Aragó, formada pel Regne d’Aragó, pel Principat de Catalunya, pel Regne de València i pel Regne de Mallorca, es trobava sota la corona de la dinastia dels Àustries, que governava molts altres regnes i terres. Durant part del segle XV, els segles XVI i XVII i part del segle XVIII, la Corona d’Aragó va mantenir les seves lleis, els seus furs i els seus drets. Un primer intent d’unificació el va intentar el comte duc d’Olivares, a mitjan segle XVII. És el ministre que va afirmar que ja que havien assimilat els catalans, i aquests no haurien de guerrejar contra Castella, que el que estalviassin, els ho haurien de pagar en forma d’impostos.

El rei Carles II de Castella i d’Aragó va morir el 1700 sense descendència, encara que va nomenar com a successor Felip de Borbó, nét de Lluís XIV. Leopold I va reivindicar els drets dels àustries a favor de l’arxiduc Carles a la corona de Castella i d’Aragó. Per aquest motiu es va dur a terme el que s’ha anomenat com a guerra de Successió. Carles III va ser reconegut a Barcelona el 1705 i allà va situar la seva cort. Els territoris de la Corona d’Aragó varen anar perdent la guerra i capitularen en diferents moments. A partir de la derrota es va implantar un sistema uniforme, es varen derogar els privilegis nobiliaris, els furs locals i les institucions d’autogovern, que havien estat respectades per la Casa d’Àustria, per tant, quedaren abolides les institucions i les llibertats civils del poble.

Felip V va publicar els decrets de nova planta, el 29 de juny de 2007, els del Regne d’Aragó i València; el 28 de novembre de 1715, el de Mallorca i Pitiüses i el 16 de gener de 1716, el del Principat de Catalunya. Queda clar que aquests decrets que varen unir per la força els territoris de la Corona d’Aragó a la de Castella es varen fer per “dret de conquesta aconseguida amb les armes”. Al Decret de Nova Planta del Principat es diu així: “…he sido servido de dezir, que haviendo con la assistència Divina, y justicia de mi causa, pacificado
enteramente mis Armas esse Principado, toca à mi Soberanía establecer Govierno en él, y à mi Paternal Dignidad, dar para en adelante, las mas saludables providencias…”. I en el decret de Nova Planta del Reyno de Mallorca, diu: “…he considerado que las turbaciones de la ultima guerra le han dexado en estado, que necessita de algunas nuevas providencias para su mayor Seguridad…”.

A ambdós decrets queda demostrat que Espanya no s’havia format amb la unió dels reis catòlics, ni durant el regne de la dinastia dels àustries, ja que, fins i tot, Felip V, en ple segle XVIII, no es presenta com a rei d’Espanya, sinó que ho fa així: “Don PHELIPE POR LA GRACIA DE DIOS, Rey de Castilla, de León, de Aragon, de las dos Sicilias, de Jerusalen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarbes, de Algezira, de Gibraltar, de las Islas de Canária, de las Indias Orientales, y Occidentales, Islas, y Tierra firme del Mar Occeano, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Bravante, y Milan, Conde de Abspurg, de Flandes, Tirol, y Barcelona, Señor de Vizcaya, y de Molina.”

Aquí tenen, els qui no n’aprendran mai, una altra prova de la no pertinença a Espanya, tant del Principat com de Mallorca. Els decrets de nova planta aboleixen les lleis d’estrangeria, que significava que els castellans eren estrangers tant al Principat com a Mallorca. A l’article 54 del decret de Nova Planta del Principat diu: “54. Han de cessar las prohibiciones de estrangería, porque mi Real intencion es, que en mis Reynos las Dignidades, y Honores se confieran, reciprocamente à mis vassallos, por el merito, y no por el nacimiento en una, ò otra Provincia de ellos.” I al decret de Mallorca i Pitiüses, a l’article 11 diu: “11. Siendo mi intencion honrar y premiar indistintamente todos mis Vassallos, según el merito de cada uno, y emplearlos como juzgáre mas conveniente: Declaro y mando, que en adelante cessen en esse Reyno las costumbres y leyes que hablan de Extrangeria.”

Encara que la major persecució i prohibició de la llengua catalana, la va efectuar en aquell temps Carles III, Borbó, l’article 5 del decret de Nova Planta del Principat començava així: “5. Las causas en la Real Audiencia, se substanciaran en lengua Castellana…”.

Llavors els qui no volen que cap territori català pugui decidir el seu futur, s’encarreguen de fer creure als que es deixen entabanar, que els territoris actuals de l’Estat espanyol tenen més de 2.000 anys d’existència. Continuen actuant per dret de conquesta. Fins i tot Rouco Varela, que de cristià no en té res, com si fos el diable, amenaça amb guerres civils a l’homilia de l’enterrament de Suárez. Vosaltres mateixos sabreu qualificar perfectament aquests personatges.
;

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »